Los Sirios Ortodoxos celebraron la inauguración del altar de la Iglesia de la Virgen María, en el Monasterio de San Marcos (Jerusalén), tras dos años de restauración financiados por "Maria Vision". El altar y el icono milagroso, que se cree fue pintada por San Lucas Evangelista, han recuperado su esplendor. El monasterio es considerado el lugar de la Última Cena, donde las oraciones en lengua siriaca mantienen viva una identidad de más de dos mil años.