“Dios no quiere mirar el teléfono, quiere mirar nuestros corazones”. Con esta contundente frase, el Papa León XIV se dirigió a los cerca de 300 niños que participan este año en el campamento de verano del Vaticano.
Durante su visita a Estate Ragazzi in Vaticano, el Pontífice compartió cuatro consejos para la vida cotidiana: usar la tecnología sin dependencia, fortalecer la amistad y la vida familiar, buscar a Dios cada día y desarrollar el pensamiento crítico. Un mensaje directo sobre las pantallas, la educación y los valores humanos que ha dejado algunas de las imágenes más entrañables de su pontificado junto a los más pequeños.
Al final de la jornada, los niños lo nombraron "Jefe Explorador" del campamento y le entregaron el kit oficial del explorador y una placa conmemorativa.
