Este lugar es Casa Santa Maria, una propiedad en el corazón de Roma perteneciente al Colegio Norteamericano. Es principalmente una casa para sacerdotes de EE.UU. que continúan sus estudios de posgrado.
Pero cada martes por la tarde, se convierte en una oficina para los peregrinos estadounidenses, donde pueden acudir para recoger las entradas gratuitas para la audiencia general del papa del miércoles. Está dirigida por voluntarias de las Hermanas Religiosas de la Misericordia.
