En su primer encuentro con la nueva Arzobispa de Canterbury, el Papa León XIV animó a católicos y anglicanos a proclamar juntos a Cristo al mundo, trabajando para superar cualquier diferencia y desafío.
Sarah Mullally, la nueva arzobispa de Canterbury, fue nombrada por el rey Carlos III y es la primera mujer en ocupar este cargo en la historia de la Iglesia Anglicana de Inglaterra. Su nombramiento marca un hito significativo en la historia de la Comunión Anglicana, que incluye a casi 100 millones de creyentes en todo el mundo. Mullally, quien ya era obispa de Londres, asume la responsabilidad de liderar a la Iglesia de Inglaterra y la Comunión Anglicana en un momento de cambio y desafío.
