El papa pronunció ante los diplomáticos mundiales un largo discurso político. Trató casi todos los temas, desde la moral, pasando por los conflictos o la persecución religiosa, y la actualidad mundial. Por ejemplo, defendió la libertad de conciencia. Continuando con el aborto, el papa expresó la postura en contra de los proyectos destinados a financiarlo. "La Santa Sede expresa su profunda preocupación por los proyectos destinados a financiar la movilidad transfronteriza con el fin de acceder al llamado “derecho al aborto seguro”. Asimismo, considera deplorable que se asignen recursos públicos para suprimir la vida, en lugar de invertirlos en apoyar a las madres y las familias."