En el Ángelus del tercer domingo de Cuaresma, el Papa León XIV lanzó un fuerte llamado por el fin de la guerra y pidió que “cese el estruendo de las bombas y callen las armas”.
El Pontífice expresó su preocupación por las noticias que siguen llegando desde Irán y todo el Medio Oriente, donde la violencia y el clima de miedo hacen temer una posible ampliación del conflicto que podría afectar también a países como Líbano.
Durante su reflexión, el Papa invitó además a vivir la Cuaresma como un camino de conversión del corazón, recordando que el verdadero cambio comienza cuando nos dejamos encontrar por Cristo y aprendemos a escuchar a los demás con atención y apertura.
