Este fue el momento en que el Papa León XIV llegó al Stade de France, donde 80.000 jóvenes católicos lo recibieron con alegría y entusiasmo.
El emblemático estadio —donde Francia ganó su primera Copa Mundial de la FIFA en 1998— se convirtió en escenario de un poderoso testimonio de fe.
La vigilia de oración con los jóvenes fue el último evento de la primera jornada del Santo Padre en París. Y el ambiente lo dijo todo: la Iglesia en Francia está viva, es joven y está llena de esperanza.
