La catequesis de León XIV durante la audiencia general en el día de San Juan se centró en tres pilares de la liturgia: la Eucaristía, la palabra y común unión. El papa continuó su enseñanza semanal sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium, centrada en la Liturgia; uno de los documento más conocidos del Concilio Vaticano II, aunque con un toque agustino.