Este fue el emocionante momento en el que León XIV y el abarrotado estadio rezaron ante la patrona de la Isla de Gran Canaria, Nuestra Señora del Pino. La devoción a Nuestra Señora del Pino es una de las más importantes de las Islas Canarias, especialmente en la isla de Gran Canaria, donde es considerada la patrona. El culto está profundamente arraigado en la población y constituye una parte esencial de la identidad religiosa y cultural de los grancanarios.