Un mes después de los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela y de forma especial la costa de La Guaira, la emergencia humanitaria sigue activa y más urgente que nunca.
Aún hay cientos, miles de desaparecidos bajo los escombros y cientos de familias han perdido su hogar. Ante este escenario desolador, la Iglesia Católica continúa proporcionando ayuda tanto material como espiritual.
