El Vaticano vuelve a advertir a los lefrebvrianos: las ordenaciones que quieren llevar a cabo el 1 de julio no tienen la aprobación papal.
Si siguen adelante, incumplirán el punto 1387 del Derecho Canónico: habrá cisma y posterior excomunión. Este es el ultimátum de Roma.
Lo ha explicado la Doctrina de la Fe en un comunicado, en el que señalaba que León XIV espera que recapaciten en esta decisión.
Benedicto XVI los readmitió en 2009. Si no frenan las próximas ordenaciones, León XIV los volverá a excomulgar.
