Miguel Ángel se calcula que realizó numerosos proyectos de arquitectura: iglesias, cúpulas y pinturas, entre ellas, los frescos de la Capilla Sixtina. También, más de 50 esculturas. Era su disciplina favorita.
Y ahora, se ha redescubierto un busto que también se le atribuye al artista florentino.
Aunque siempre se creyó que era el rostro del Cristo Salvador, en realidad, se trata del caballero Tommaso de Cavalieri, amigo y colaborador de Miguel Ángel y considerado en su época 'El hombre más guapo de Roma'.
El ahora famoso busto, una obra que permaneció escondida durante casi 200 años, ahora recibe visitas casi a diario en una capilla lateral de la basílica de Santa Inés, en la Vía Nomentana, en Roma.
