Los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (lefebvrianos) no tienen autorización general para celebrar misa en templos o santuarios católicos dependientes de las diócesis, y los obispos locales suelen prohibirles explícitamente el uso de sus recintos.
Tras las recientes tensiones y ordenaciones episcopales sin permiso del Vaticano, obispos de todo el mundo —como el de Tarbes y Lourdes— han retirado o negado de forma expresa los permisos para que los lefebvrianos celebren sacramentos en templos católicos.
Aunque el Papa Francisco concedió en el pasado facultades válidas para confesar o casar a sus fieles por motivos pastorales, la celebración de la Eucaristía por parte de sus sacerdotes en recintos diocesanos requiere siempre el permiso explícito del obispo del lugar, el cual se deniega debido al cisma y las tensiones doctrinales.
