El próximo sábado 23 de mayo, el papa se trasladará a la que se conoce como “tierra de los fuegos” o “triángulo de la muerte”. Acerra, cerca de Nápoles.
Este nombre hace referencia a años de incendios y vertidos ilegales de residuos que han marcado el territorio y la salud de sus habitantes, convirtiendo a la zona en un símbolo ambiental a nivel nacional.
El Papa dirigirá un mensaje sobre el cuidado de la creación, la responsabilidad social y la cercanía hacia las comunidades que sufren las consecuencias de la contaminación.
