El patio del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo se convirtió en un escenario de música clásica. La diócesis de Albano organizó un concierto en honor de León XIV como muestra de cercanía al Papa durante su estancia estival en la localidad italiana. Al término del recital, el pontífice reflexionó sobre el poder de la belleza en un mundo marcado por los conflictos.