Nunca antes en la historia un papa había visitado la cámara baja de las Cortes Generales en España, el Congreso de los Diputados.
León XIV protagonizó ésta escena en su cuarto viaje apostólico.
El lugar en el que se aprueban las leyes junto al Senado y que está compuesto por 350 miembros, recibió la visita del pontífice, quien tras saludar a los diputados de los diferentes partidos políticos, les dirigió a ellos y a todo el pueblo español unas palabras en las que la dimensión humana adquirió todo el protagonismo.
