LEÓN XIV: "Cuando un sacerdote imparte la bendición al final de la misa, o cuando el Papa imparte la bendición al final de una gran celebración como la que hemos tenido hoy, se trata de bendiciones dirigidas a todas las personas".
Ir más allá de eso hoy en día, creo que el tema puede provocar más desunión que unidad.
Con Francisco, este tipo de bendiciones fueron el punto discordante y el que dividió a cardenales, e incluso obispos de todo el mundo. Pero parece que León sigue la estela que anunció el día que fue elegido: lo más importante es preservar la unidad de la Iglesia en Cristo.