"Los hijos que ahora tienen en brazos son transformados en criaturas nuevas. Así como de ustedes, padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe." El pontífice les dijo que cuando sabemos que un bien es esencial, enseguida lo buscamos para aquellos que queremos, y lanzó una pregunta a todos los presentes "¿Quién de nosotros, en efecto, dejaría a los recién nacidos sin ropa o sin alimento, esperando que de mayores elijan cómo vestirse y qué comer? Queridos, si el alimento y el vestido son necesarios para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios la vida encuentra la salvación."