Cada vez estamos más conectados, podemos contactar con personas que están a miles de kilómetros en segundos, recibir las últimas noticias en directo o conocer a personas online.
Sin embargo, como ha dicho el papa en la audiencia general del miércoles 16 de septiembre, corremos el riesgo de que este desarrollo tecnológico se lleve por delante la profundidad y la sustancia de las relaciones interpersonales.
