En una Francia profundamente secularizada, hay una tendencia nueva. En la Pascua de 2026 recibieron el bautismomás de 21.000 personas.
Este encuentro tuvo lugar en el instituto católico de Francia, que durante la Revolución Francesa fue convertido en prisión para sacerdotes, alrededor de 115 religiosos y obispos fueron asesinados.
La realidad de los catecúmenos está obligando a la Iglesia francesa a replantearse cómo acompañar a quienes llegan a la fe.
