Entre Roma y Sídney, hay 16.000 kilómetros, pero ahora están más cerca que nunca gracias al arte. La Archidiócesis de Sídney y los Museos Vaticanos han conseguido algo inédito: mover la Capilla Sixtina. Hasta agosto, se podrá disfrutar de una de las grandes obras de pintura que custodia la ciudad eterna. También, conocer la estancia en la que los cardenales eligen al papa, pero a través de una experiencia inmersiva.