Oriente Medio y el mundo entero vive momentos de máxima tensión mientras se multiplican cada día los ataques desde que se produjo el de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
Tal y como ya denunció durante el rezo del Ángelus, el pontífice aprovechó la oportunidad de nuevo frente a la Villa Barberini para hacer un llamado urgente por la paz.
Dijo que había que
“Rezar por la paz, trabajar por la paz y procurar que existiese menos odio”
El arzobispo Coakley, presidente de los obispos norteamericanos:
Nos enfrentamos a la posibilidad de una tragedia de inmensas proporciones. Todas las naciones, los organismos internacionales y los socios comprometidos con la paz deben hacer todo esfuerzo para evitar una mayor escalada...
