Es algo a lo que están acostumbrados a ver. Los fieles comulgando a diario en las parroquias. Pero realmente esto no se empezó a hacer hasta hace prácticamente 100 años. El que emprendió la reforma para acercar la comunión diaria a los fieles fue san Pío X. Su memoria litúrgica se celebra cada 21 de agosto. Heredero del legado de León XIII, fue el papa número 257. Su pontificado abarcó los primeros albores del siglo XX. Murió pocas semanas antes de que estallara la primera Guerra Mundial. Además de acercar la comunión diaria a los fieles, permitió que los niños recibieran a una edad temprana su primera comunión. Esto supuso que el orden de los sacramentos de iniciación cristiana se vieran modificados.