Hay distintos modos de romper con Roma: están los herejes, que niegan una verdad de fe. Están los apóstatas, que no rechazan una verdad sino todo. Y están los cismáticos; aquellos grupos que abrazan la fe pero rompen la unidad de la Iglesia y, concretamente, con el romano pontífice.
Para el Vaticano, lo que está haciendo la Fraternidad Sacerdotal Pío X, comúnmente conocidos como lefebvrianos, es eso: un cisma. Quieren ordenar obispos sin la aprobación papal; algo que el Código de Derecho Canónico condena en el punto 1387.
Los lefebvrianos anunciaron su decisión: seguirán adelante con las ordenaciones, que mantendrán el 1 de julio. Señalan que la mesa de diálogo del Vaticano es forzada. Porque...
