La aprobación de la ley sobre “el derecho a la ayuda para morir” el eufemismo que han utilizado en Francia para denominar a la eutanasia constituye uno de los cambios bioéticos más importantes del país en décadas.
Concretamente, se aprueba el suicidio asistido, y cuando el paciente no pueda administrarse a sí mismo la sustancia letal, lo llevará a cabo un médico o un enfermero.
