Seis días, cuatro ciudades, veintiún eventos diferentes y más de dos millones y medio de personas que acompañaron a León XIV en su cuarto viaje apostólico en España.
Los diferentes mensajes del papa revolucionaron a los católicos y también a los no católicos. Porque el pontífice se dirigió a todos: niños, adultos, ancianos, jóvenes, discapacitados, vulnerables, enfermos...
Y, por encima de todo ello, destacó siempre en su discurso la importancia de la dignidad de la persona por el simple hecho de ser humanos. El Parlamento Español, fue uno de los lugares en los que ésta idea resonó con más fuerza:
LEÓN XIV
La defensa de la vida humana no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de civilización. Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia. Cuando esta certeza se oscurece, los más vulnerables son las primeras víctimas...
