Pedro Ballester falleció a los 21 años de un cáncer muy agresivo. Fue en Manchester, en 2018. Era estudiante de ingeniería química y, junto a su familia, vivía en el Reino Unido por motivos laborales. En 2014, empezó a notar un dolor en la espalda que resultó ser un cáncer de pelvis ya extendido. Él mismo era consciente de la gravedad. CasI una década después, La Diócesis de Salford, en Reino Unido, acaba de dar el primer paso para que Pedro Ballester pueda ser declarado santo: la causa de beatificación.