En una nueva catequesis dedicada a los documentos del Concilio Vaticano II, León XIV profundizó en la Constitución Sacrosanctum Concilium para reflexionar sobre el significado de la Eucaristía en la vida cristiana. Inspirándose en las enseñanzas de san Agustín y en la tradición de la Iglesia, el pontífice subrayó que la celebración eucarística no solo alimenta la fe de los creyentes, sino que los transforma en el Cuerpo de Cristo y los llama a vivir en comunión con Dios y con los demás.