Como es tradición el último domingo de adviento, el papa reza el ángelus con los fieles en la plaza de San Pedro pero esta vez, de una forma especial. "Queridos amigos, han venido con sus familiares y con los catequistas para la bendición de las imágenes del Niño Jesús, que colocarán en el pesebre de sus casas, de las escuelas y de los oratorios. Agradezco al Centro de Oratorios Romanos que ha organizado este evento y bendigo de corazón todas las imágenes del Niño Dios."