Dice el Asistente General para Norteamérica de los agustinos que durante su estancia en Roma el cardenal Prevost, ahora León XIV ..."Venía a rezar con nosotros todos los días, y al menos una vez a la semana subía al jardín a jugar al tenis. Es muy buen jugador de tenis. Juega por deporte, para hacer ejercicio, para aliviar el estrés y también por el placer de jugar."
Pero no todo quedó ahí. Los días previos al cónclave el entonces cardenal Robert Prevost acudía a la curia de la orden a jugar al tenis. Un deporte que sin ningún lugar a dudas ha ocupado gran parte de su vida. Durante su pontificado quizás tampoco deje de practicarlo.