El empresario argentino Enrique Shaw, será beato. León XIV aprobó el decreto que recoge el milagro que se le atribuye. Se pidió su intercesión cuando un menor de cinco años sufrió un grave accidente tras recibir una patada de un caballo que le provocó un traumatismo en el cráneo. Los padres del niño, vinculados a la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas, que fundó el propio Shaw rezaron por la intercesión del ahora beato y se produjo el milagro: en el menor comenzó un proceso de mejoría sin secuelas. En 2019 fue sometido a varios exámenes y hoy en día, el chico lleva una vida completamente normal.