Apenas dos semanas después del fallido intento de ejecución de Christa Pike en Tennessee, se conmemora el Día Mundial contra la Pena de Muerte.
Esta jornada internacional se celebra cada 10 de octubre desde 2003 y tiene como objetivo promover cada año los esfuerzos para abolir la pena capital.
Christa Pike sobrevivió a dos dosis de inyección letal durante una ejecución fallida el pasado 30 de septiembre, pero quedó en estado crítico.
Recuperó la consciencia el martes 6 de octubre, aunque su futuro sigue siendo incierto.
A la luz de este incidente, el Día Mundial contra la Pena de Muerte cobra especial relevancia, particularmente dentro de la comunidad católica.
Los tres obispos católicos de Tennessee emitieron un comunicado en el que reafirmaron la oposición de la Iglesia Católica esta pena y pidieron que su condena fuera conmutada por cadena perpetua.
