El patriarca latino de Jerusalén quiso llevar su abrazo a todos los católicos que resisten en Gaza donde, a pesar del alto el fuego, la situación sigue siendo difícil, sobre todo, en lo relacionado con la llegada de ayuda humanitaria. El cardenal recorrió los barrios de la Franja, campos de desplazados y algunas instituciones, como Cáritas o la casa de las hermanas de la Madre Teresa. Para todos, fue una gran alegría en mitad de tanto sufrimiento.