Este es el funeral del P. Stanislaw, un sacerdote apuñalado el 24 de septiembre, minutos antes de celebrar una misa. Fue en la abadía benedictina de Jarosław, al sureste de Polonia, donde ejercía como confesor.
El atacante irrumpió en el templo armado con un cuchillo. Y no solo se cobró la vida de este cura, sino que dejó, además, otros cuatro heridos, dos feligreses y dos curas; uno de estos sacerdotes, el P. Marek, sigue luchando por su vida en el hospital.
