Si hay un nexo diplomático entre Venezuela y la Santa Sede, ese es Parolin. El ahora cardenal fue nuncio en el país más de cuatro años. Llegó en 2009, en plena fase final del chavismo y en el punto álgido de Chávez contra la Iglesia.
Parolin desarrolló una diplomacia de contención, manteniendo un diálogo abierto con el régimen y siendo el puente con la jerarquía católica. Su labor se reconoció en los círculos eclesiales por su capacidad de mantener los canales abiertos.
Una semana antes de la elección de Francisco, murió Hugo Chávez, aunque sus ideas siguieron, esta vez, de la mano de su designado, Nicolás Maduro.
