Ucrania celebra cada 24 de agosto su fiesta nacional; se trata del día, pero de 1991, en el que se independizaron de la Unión Soviética, hace 34 años. El papa comenzó la misiva asegurando que se dirige al mandatario ucraniano con el corazón herido por la violencia que asola su tierra. Dijo, además, que asegura su oración por todos los que sufren la guerra: heridos, los que han perdido a un ser querido y los que se han quedado sin hogar.