Medjugorje, uno de los principales destinos de peregrinación católica del mundo, ha sido objeto de un acto de vandalismo que tuvo lugar la noche del lunes al martes en el santuario de Medjugorje, en Bosnia y Herzegovina. Una persona que ya ha sido detenida por la policía, un hombre de nacionalidad polaca, roció con líquido inflamable el altar exterior de la parroquia de Santiago y le prendió fuego, causando cuantiosos daños. Además, dañó una estatua de la Virgen María y escribió grafitis ofensivos.
La estatua de la Virgen situada en la Colina de las Apariciones, donde seis jóvenes vieron a María en 1981, ha sido cubierta con pintura negra y una inscripción en inglés que decía: "El diablo en falda".
