En sus vacaciones de verano, el Papa León mantiene la costumbre de rezar el Angelus con los fieles, solo que ahora lo hace desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo.
Pese al calor que azota a la región, cientos de personas se reunieron en la plaza principal del pueblo para escuchar al papa, que comentó el Evangelio del domingo, el del trigo bueno y la cizaña, el grano de mostaza y la levadura en la harina.
