Fue el papa número 263, el último de nacionalidad italiana hasta el momento. Su pontificado tan solo duró 33 días. Fue el cuarto más corto de la historia. Sin embargo, fue suficiente como para ganarse el sobrenombre de 'el papa de la sonrisa'. Tan solo presidió cuatro audiencias generales. Su memoria se celebra cada 26 de agosto, el mismo día en el que se convirtió en el sucesor de Pedro. Escogió su nombre en honor a sus predecesores: Juan XXIII y Pablo VI. En lo que respecta a su sucesores, tanto san Juan Pablo II, como Benedicto XVI, y Francisco, elogiaron su persona.