Estas monjas de clausura no descansan. Pasan las 24h en turnos en adoración frente al Santísimo. Se les conoce como adoratrices perpetuas, siguen la regla de San Agustín y fueron a ver al papa.
Sus monasterios son independientes. Están en España, Chile o Estados Unidos. Pero algunos han hecho piña en federaciones, creando, por ejemplo, la del Espíritu Santo. Por eso, con motivo de su 50 aniversario, visitaron al papa.
