La religiosa medieval inspira una corriente de espiritualidad donde la gastronomía y la salud juegan un papel relevante.
Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179) no solo es el fundamento de una corriente espiritual de gran calado: también impulsó criterios de salud vinculados a la gastronomía de los que hablan en EWTN sus conocedores desde la propia Roma.